Perils of misunderstanding 2015… And always.

Durante las últimas horas he leído una serie de comentarios – muchos de ellos irónicos por decir lo menos – en torno a los resultados que colocan a nuestro país en el cuarto lugar entre los países más ignorantes del mundo, según un estudio realizado por IPSOS MORI.

Los medios no tardaron en hacer eco a esta realidad (terrible, por decir lo menos) en la que vivimos. Somos un país de autoestima dolida. Y el dolor vende.

Pero, ¿en verdad somos tan ignorantes como muestra el estudio? La respuesta es sencilla: NO. Y que conste que no estoy en contra del estudio, por el contrario, me parece interesante y hasta entretenido. Pero sí estoy en contra de la forma en que se está tratando la información. Así que NO.

Y aquí tres argumentos sencillos que desbaratan el facilismo de la lectura superficial y poco comprensiva en la que vivimos inmersos en estos días:

  1. La encuesta no se hizo en todo el mundo. Sólo abarca 33 países. Por lo tanto, no somos los cuartos peores del mundo. Somos cuartos de 33. En un mundo con 194 países, la encuesta representa un sexto de ellos, y no a TODO el mundo.
  2. La encuesta se realizó a través del IPSOS on line Panel System, es decir, fue una encuesta on line. Estas encuestas habitualmente reflejan la realidad de las personas que participan en este tipo de paneles, y no las de la totalidad de un país. Es como si hiciésemos una encuesta de “Preferencias de zapatos deportivos” entre futbolistas aficionados y luego concluyamos que “los zapatos deportivos favoritos de TODOS los peruanos son los zapatos para jugar fútbol”. Se entiendo, ¿no?
  3. Los 11 tópicos tratados en el estudio, que “deberíamos” de conocer (desigualdad en la distribución de la riqueza, obesidad, población no religiosa, inmigración, personas de 25 a 34 años viviendo con sus padres, edad promedio, población menor a 14 años, mujeres en política, mujeres y empleo, población rural, y acceso a Internet) en realidad no “deberíamos” de conocerlos en su totalidad. ¿Por qué? Porque en algunos casos son cortes arbitrarios que no utilizamos en estas tierras. ¿Por qué personas entre 25 y 34 años? ¿Ese es un rango especial que utilizamos los peruanos para algo? No creo. ¿Qué no vivimos con nuestros padres hasta que nos casamos, e incluso, hasta que nos heredan sus casas al morir? ¿Y por qué menores de 14? ¿Qué nosotros no usamos solamente el “menores de edad”? ¿Qué hace especiales a los menores de 14? Por poner dos ejemplos. Podría hablar sobre preguntar por obesidad a quienes no comieron hoy, o por mujeres y empleo en poblaciones altamente machistas donde la mujer le pertenece a la casa. Pero creo que ya se entendió mi punto.

En estos momentos me encuentro trabajando en una comunidad de pescadores. Muchos de ellos son hombres trabajadores que salen a las 2.00 a.m. a buscar el sustento para sus familias. Sus esposas son mujeres fuertes, que conducen a sus familias de manera inteligente, que quieren lo mejor para sus hijos y por eso trabajan muy inteligentemente en tejer sueños en las cabezas de esos niños y jóvenes. Esos jóvenes quieren ser mejores, no para superar a sus padres, sino para devolverles lo que ellos les están dando.

Sí, económicamente son pobres, pero son felices. No sé si todos, pero los que conozco podría asegurar que sí. Y estoy seguro que si les hago esas 11 preguntas, no darán con ninguna de las respuestas correctas. Ninguna. ¿Y eso los convierte en ignorantes? ¿De qué ignorancia estamos hablando en realidad? ¿Y cuáles son los peligros de esa ignorancia en entornos como este? ¿Y cuáles son los peligros de ese conocimiento aquí?

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La sabiduría de estas personas está más allá de cualquier estudio o encuesta, porque el ser humano no es un número que se vende, es la diversidad hecha especie, aunque por ahora esa cualidad única sólo nos ha servido para dividirnos y acomplejarnos.

Más peligrosa que la ignorancia es la falta de comprensión en todas sus formas: La no comprensión, la incomprensión, la confusión.